Beneficios de los videojuegos: ¿Existen realmente?

Los beneficios de los videojuegos han sido poco estudiados en las investigaciones científicas. Sin embargo, el interés por el estudio empírico de este medio va en aumento.
Hoy en día aproximadamente un tercio de la población mundial juega a videojuegos. Siendo un medio audiovisual e interactivo tan extendido, se ha querido profundizar en el impacto que esta nueva manera de ocio tiene en las personas.
Gran parte de estas investigaciones se han centrado en sus aspectos más negativos. Se han centrado, sobre todo, en lo referido a la población adolescente e infantil. Así, tenemos información que relaciona la agresión, adicción, aislamiento, sedentarismo… con los videojuegos. Sin embargo, para comprender el impacto que los videojuegos producen en la población es necesaria una perspectiva más amplia.
Los videojuegos pueden resultar experiencias inmersivas y convincentes dado su potencial lúdico e interactivo. Existen muchos tipos de videojuegos en el mercado. Cada uno perteneciente a un género distinto que ofrece una manera única de vivir la experiencia.
Pueden jugarse de muy diversas maneras: online (de forma cooperativa o competitiva), solos, con otras personas presentes, etc. Además, existen una gran variedad de plataformas que permiten variaciones a la hora de jugarlos. Estos dispositivos van desde consolas (PlayStation, Xbox, Wii, Switch, etc.) hasta ordenadores, tablets y teléfonos móviles.
Cada videojuego da paso a experiencias sociales, cognitivas y emocionales muy diferentes. Pero ahora cabría preguntarse, ¿Realmente existen beneficios a la hora de jugar a videojuegos?

El juego como medio de desarrollo.

Como ya se ha comentado, los beneficios de los videojuegos no han sido demasiado investigados. Sin embargo, la psicología evolutiva se ha centrado en las funciones y los beneficios del juego (en general) durante muchos años. Psicólogos como Erikson, Vygotsky o Piaget ya plantearon las funciones adaptativas que el juego podía tener en el desarrollo infantil.
Se ha observado cómo los contextos lúdicos han permitido a los niños desarrollar habilidades sociales, cognitivas y emocionales. Por ejemplo, los juegos proporcionan a los niños oportunidades para reproducir y solucionar conflictos de la vida real. Esto beneficia enormemente la regulación emocional de los más pequeños, ya que no suelen contar con recursos tan sofisticados como conversar y profundizar acerca de sus problemas con personas cercanas para resolver conflictos emocionales.

El juego como medio de desarrollo

(1) – Los beneficios del juego como medio de desarrollo son muy conocidos.

En neurociencia, por ejemplo, se han usado ratas en investigaciones relacionadas con el juego y el desarrollo de la competencia social. Al parecer, los juegos “de peleas” producen la liberación de sustancias químicas en partes del cerebro relacionadas con actividades sociales (por ejemplo, en la corteza orbito-frontal). Esto promueve el crecimiento y el desarrollo de estas áreas.
Dada la similitud de este tipo de juegos en los humanos, pueden existir mecanismos similares que influyan en la competencia social en los niños.

Beneficios de los videojuegos.

A continuación repasaremos las áreas de la personalidad que obtienen más beneficios de los videojuegos.

Aspectos cognitivos.

Los videojuegos pueden potenciar múltiples habilidades cognitivas. Existen varios estudios donde se comparan las habilidades cognitivas de jugadores novatos y jugadores habituales de videojuegos de acción.
En general, se vio que los segundos contaban una atención más rápida y precisa, mayor procesamiento visual, capacidad multitarea y mejores habilidades espaciales. Además, se vio que estas habilidades podían entrenarse con los videojuegos en un (relativamente) breve período de tiempo.
Los beneficios de este entrenamiento duraban, sin embargo, bastante tiempo y podían transferirse a otras tareas espaciales fuera del contexto del videojuego. Esto tiene sentido, ya que habilidades como el aprendizaje perceptivo se pueden mejorar mediante el entrenamiento.
En jugadores de MOBA (Multiplayer Online Battle Arena) también se han observado un aumento claro en las capacidades atencionales y de funcionamiento ejecutivo. Además, este género correlaciona positivamente con la inteligencia fluida. Esta se define como la habilidad que el individuo tiene para atender a su contexto y el conjunto de recursos disponibles para hacerle frente.
El rendimiento en esta área suele ser elevado, alcanzando su punto cénit alrededor de los 25 años. A partir de ahí, su declive puede compensarse gracias a la experiencia y las estrategias aprendidas con los videojuegos. Además, tienen la ventaja de potenciar el trabajo en equipo. En este tipo de juegos es necesario ser rápido en la toma de decisiones bajo presión y elaborar estrategias en tiempo récord.
La memoria también es una gran beneficiada a la hora de jugar a videojuegos. Las personas que juegan de manera habitual suelen mejorar en memoria de trabajo y episódica. Este aspecto podría favorecer en gran medida a personas de la tercera edad, utilizando los videojuegos como un medio para la estimulación cognitiva.

Entre los beneficios de los videojuegos está el aumento de memoria

(2) – Entre los beneficios de los videojuegos está el aumento de memoria.

Aspectos motivacionales.

La motivación es otro aspecto importante en los videojuegos, sobre todo aquella asociada al logro. Los videojuegos ponen a prueba continuamente a los jugadores, que suelen verse recompensados una vez superan un desafío (ej. a través de sistemas de puntos, monedas, etc). Esto sirve para recompensar el esfuerzo continuo de la persona. Paulatinamente, las habilidades de los jugadores se desarrollan cada vez más y el juego expone retos cada vez más exigentes.
Es bastante común que videojuegos usen el fracaso como una herramienta de motivación, brindando oportunidades puntuales para alcanzar el éxito (como programas de refuerzo intermitente). Este tipo de funcionamiento le da al jugador una lección básica esencial: persistencia ante el fracaso. Sin embargo, al enfrentarse al fracaso, los jugadores se motivan para volver alcanzar sus objetivos. A pesar de que los jugadores sientan ira, tristeza… de forma puntual durante el juego, suelen responder a los fracasos con entusiasmo.
Esta serie de retos y la superación de los mismos refuerzan los sentimientos de autoestima y confianza en los jugadores. Aumenta la sensación de logro en el juego, a la vez que se les transmite el deseo de mejorar más. Además, potencia la capacidad de flexibilidad que los jugadores poseen para superar obstáculos cada vez más desafiantes y complejos, al igual que la tolerancia a la frustración.

Aspectos emocionales.

Los videojuegos son actividades de ocio, las personas se sumergen en ellos como medio para divertirse y pasar un buen rato. De hecho, es uno de los medios más efectivos para generar estados de ánimo positivos. Por ejemplo, algunos estudios muestran que los videojuegos de puzles no muy exigentes, con compromisos a corto plazo y un alto grado de accesibilidad pueden mejorar el estado de ánimo, promover la relajación y evitar la ansiedad.
Es habitual experimentar emociones  positivas cuando se juega a videojuegos. Se suele sentir un orgullo intenso después de haber podido superar una gran adversidad. Este es un sentimiento que los jugadores persiguen y que buscan experimentar.
Este tipo de experiencias se han relacionado con resultados positivos para los adolescentes: Compromiso y logros en lo académicos, mayor autoestima y menos ansiedad. Aunque estas experiencias no son exclusivas de los videojuegos, la importancia de experimentar emociones positivas a diario ha sido demostrada.
Éstas son la base del bienestar y fuentes de inspiración y conectividad. Ahora bien, es importante estudiar los casos en que las personas recurren a los videojuegos para sentirse mejor. Esta motivación puede  llegar a convertirse en algo desadaptativo, si se convierte en una estrategia de evitación emocional. Esto podría suponer un perjuicio para la persona.

Jugar a videojuegos provoca emociones positivas

(3) – Es habitual experimentar emociones  positivas al jugar con videojuegos.

Algunos videojuegos (ej. Life is Strange, Mass effect, Dragon Age, etc.) dan una gran importancia a la toma de decisiones del jugador. Así, algunos de estos se van definiendo a través de una serie de elecciones que repercutirán en su desarrollo. Esto pone a prueba la habilidad de la persona para plantearse y ser consciente de los efectos y consecuencias de sus propias elecciones.

Aspectos sociales.

Contrariamente a lo que pueda pensarse, los videojuegos son un ámbito donde pueden desarrollarse las relaciones sociales. De hecho, alrededor del 70% de las personas suelen jugar a videojuegos con un amigo de forma cooperativa o competitiva.
Los videojuegos pueden fomentar relaciones de amistad, sentido de liderazgo, solidaridad, sentimientos de pertenencia y cohesión. En juegos MMORPG (Massively Multiplayer Online Role-Playing Game) como World of Warcraft, es muy importante la toma de decisiones y cooperación en equipo. Gracias a esto, habilidades y comportamientos prosociales podrían generalizarse a sus relaciones entre pares y familiares fuera del entorno de juego.
Varios estudios encontraron que jugar videojuegos prosociales se relacionaba con conductas de ayuda. Incluso videojuegos que pueden calificarse como “violentos” tienen la misma probabilidad de promover esta conducta prosocial si estos se ajustan a estas características.
Los esports (deportes electrónicos) pueden fomentar el desarrollo personal, moral (y en ocasiones, profesional) de los jugadores. Estos no se limitan al ámbito competitivo, sino que participan en el desarrollo de habilidades cooperativas con el equipo.
Este trabajo en equipo puede trasladarse posteriormente a otros aspectos de la vida. Varios estudios han hallado que incluso los jugadores de videojuegos “violentos” cooperativos, en comparación con los competitivos y single-player, realizan más conductas prosociales fuera del ámbito lúdico.
También se han estudiado los efectos de los videojuegos en el ambiente familiar. Si los miembros de la familia participan y  juegan a videojuegos todos juntos, la satisfacción y contacto familiar son mayores. De hecho, las familias con problemas de comunicación podrían beneficiarse de los efectos de jugar juntos a videojuegos.
Ahora bien, hay que tener en cuenta el tiempo dedicado a los dispositivos, sobre  todo en etapas de maduración intelectual. Es recomendable que los más pequeños no pasen más dos horas de ocio diario con pantallas.

Aspectos físicos.

Los videojuegos con frecuencia se han relacionado con prácticas más bien sedentarias. Sin embargo, existen los llamados videojuegos activos, que poseen un importante componente de actividad física.
Los jugadores pueden usar estos videojuegos como medio para hacer deporte, bailar, caminar, etc. en un mundo donde cada vez se pasa más tiempo sentado. En una sociedad inmersa en las tecnologías, con elevados índices de sedentarismo, los videojuegos activos pueden surgir como una nueva manera de fomentar la actividad física.
Son varios los que intentan promocionar un estilo de vida y conductas más saludables, como el WiiFit. Aunque existan pocos estudios, también podrían utilizarse como medio para rehabilitaciones físicas para aquellas personas que lo necesiten.
Estas nuevas tecnologías podrían usarse también como medio para reducir problemáticas físicas. Sin embargo, se debería actuar con prudencia para evitar lesiones innecesarias, ya que no se suele estar bajo supervisión profesional cuando se juega.

Algunos videojuegos promocionan un estilo de vida saludable

(4)- Algunos videojuegos promocionan un estilo de vida saludable.

Otros juegos incluyen además un aspecto social, aparte del ya mencionado. Juegos de móvil como Pokémon GO demostraron que este tipo de actividades, que en un principio podrían considerarse solitarias y sedentarias, se convertían en experiencias físicas y sociales.
En este juego participaban todo tipo de personas de distintas edades, profesiones, etc. Jugaban con sus familias, parejas, amigos, incluso con desconocidos que encontraban en su paseo y con los que hacían equipo para derribar gimnasios o conseguir Pokémon legendarios.
Algunas amistades se han forjado a partir de estas interacciones. Todo esto conseguido gracias a la interacción social a través del juego. Es decir, que aparte de obtener beneficios físicos (andar kilómetros para encontrar Pokémon) también existen beneficios sociales.

Perjuicios de los videojuegos

No se puede ignorar que los videojuegos también pueden llegar a ocasionar impactos negativos en las personas. Una de los mayores problemas de estos es el potencial adictivo que poseen. Puede incluso llegar a generarse dependencia debido a las múltiples horas que se puede pasar frente a la pantalla.
Además, estaría influyendo en otras áreas de la persona, como en la social (traducido a un aislamiento total del medio), académica/profesional (absentismo), etc. Cuando estas dificultades aparezcan, es recomendable consultar a un psicólogo con el fin de profundizar en aquello que subyace bajo la adicción.
Detrás de estas adicciones suelen esconderse otro tipo de dificultades psicológicas. Otras veces, cuando se dan fenómenos como el del pay to play/win, las personas más vulnerables (ej. niños) pueden dejarse arrastrar y gastar muchísimo dinero en un videojuego.
Otra de las grandes preocupaciones con respecto a los videojuegos es su relación con las conductas violentas. Se teme sobre todo que estas se extiendan entre niños y adolescentes. Muchas veces, esta violencia no es sólo física, sino que también entran en juego temas ideológicos.
En ocasiones, se ha observado que al jugador se le recompensa por las conductas violentas de su avatar. Se teme que estos videojuegos terminen afectando negativamente a la empatía y fomenten conductas agresivas. Además, el videojuego contiene una dimensión activa que podría influir en el impacto de esta violencia, magnificándola.

Las personas más vulnerables pueden gastar mucho dinero en juegos

Las personas más vulnerables pueden gastar mucho dinero en videojuegos.

Aún existe controversia sobre si en realidad los videojuegos violentos repercuten de manera tan negativa en la población juvenil.
Ahora bien, no todos los videojuegos son recomendables para todos los públicos. Hay que fijarse en la clasificación por edades. Además, actualmente existe un amplio catálogo de videojuegos que no implican acciones violentas y que pueden ser jugados por todos.

Conclusiones sobre los inconvenientes y beneficios de los videojuegos.

Hemos hecho un repaso por los distintos beneficios de los videojuegos y problemas que podrían acarrear. Lo más importante es destacar lo mucho que falta aún por investigar este campo.
Así sabemos, por ejemplo, que la mejoría del rendimiento cognitivo no está documentada para todos los géneros de videojuegos. Los efectos más sólidos sobre el rendimiento cognitivo provienen del género shooter y no de, por ejemplo, los juegos de rol.
Sus efectos negativos tampoco están demasiado claros. Son necesarios todavía muchos estudios en la materia para poder sacar conclusiones más sólidas. Sin embargo, los resultados están ahí y los videojuegos apuntan a ser algo más que un mero medio de entretenimiento.
Los videojuegos aparecieron en los años 50 y está claro que han venido para quedarse. Lo mejor que se puede hacerse es seguir indagando sobre sus efectos, tanto positivos como negativos, para sacarles el mayor rendimiento y beneficios posibles. Sin lugar a dudas, los posibles beneficios de los videojuegos, son un enorme campo para el estudio y la investigación en los próximos años.

Bibliografía

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Autor.

Sofía Rodríguez Pantoja es Graduada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y Psicóloga General Sanitaria por la Universidad Pontificia de Comillas. Fue voluntaria en el Centro Joven de Atención a la Sexualidad en Madrid (CJAS Madrid). Actualmente está cursando la especialización en el Máster Humanista Experiencial y Psicoterapia Focalizada en la Emoción de la Universidad Pontificia de Comillas.

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