El estudio durante la cuarentena.

En estos momentos difíciles, en los que gran parte de la población mundial se encuentra confinada a causa del coronavirus, parece que los estudios han quedado relegados a un segundo plano o incluso apartados por el hecho de no acudir presencialmente a las aulas y de haber cambiado el método de enseñanza los estudios.
Si bien es cierto que los docentes y estudiantes se han intentado adaptar a las nuevas circunstancias mediante la inserción de canales de comunicación digitales y el uso del e-learning, hay alumnos que no consiguen centrarse y encontrar el equilibrio necesario entre el tiempo de ocio y el estudio durante la cuarentena por coronavirus. Por ello, se va a dedicar la siguiente entrada a exponer una serie de pautas que pueden ayudar a mejorar el rendimiento, el nivel de concentración y la motivación de los estudiantes.

¿Cuál es el espacio idóneo para el estudio durante la cuarentena?

Para poder concentrarse en el estudio durante la cuarentena, es necesario elegir un lugar cómodo y práctico donde se pueda realizar la tarea sin ser interrumpido, evitando la tentación de utilizar el ordenador en la cama, ya que los dispositivos electrónicos incrementan el nivel de activación cerebral, de manera que, a largo plazo, se puede terminar asociando inconscientemente el estar en la cama con la necesidad de incrementar el nivel atencional.
Asimismo, es importante disponer del espacio suficiente para poder acceder fácilmente a las herramientas de apoyo necesarias (p. ej. libros o un vaso de agua para evitar levantarse durante el estudio). También resulta fundamental que dicha estancia permanezca ordenada, pues se ha encontrado que existe una relación directa entre el espacio en el que uno se sitúa y la percepción del propio interior, de manera que el desorden puede llegar a incrementar el caos mental y viceversa. 
Por otra parte, es conveniente que dicho escritorio esté situado cerca de una ventana, pues la luz natural mejora la concentración. En lo que respecta a la temperatura, es recomendable que sea de entre veintiún y veintitrés grados, pudiendo abrir la ventana durante los descansos para oxigenar y ventilar la habitación.
Hay que reseñar que no sólo el ambiente del lugar predispone al estudio, también lo hace el aspecto y cuidado personal. Por ello, se aconseja mantener las rutinas de cuidado y vestirse con ropa cómoda pero diferente a la que se usa por casa, ya que hace que uno se sienta en un ambiente de trabajo, favoreciendo así la concentración y la separación de espacios de ocio y laborales.

Ambiente de estudio cómodo durante la cuarentena

(1) – Busca un agradable ambiente de estudio durante la cuarentena

Consejos para evitar lesiones durante el estudio en la cuarentena online.

Debido a la gran cantidad de tiempo que va a dedicarse al estudio en la cuarentena, a continuación, se exponen una serie de consejos para evitar perjudicar la salud durante el estudio:

  • Respecto a la posición de la pantalla:
    • Es preferible situar la parte superior de la pantalla del ordenador a la altura de los ojos de manera inclinada, evitando posibles reflejos y reverberaciones.
    • La distancia mínima recomendada para el móvil es de treinta centímetros, para la tablet cuarenta centímetros y para el portátil cincuenta centímetros (aunque la distancia ideal con la pantalla del ordenador es de entre sesenta y cinco y setenta centímetros).
  • Respecto a la salud ocular:
    • Es aconsejable descansar la vista cada veinte minutos, desviando la mirada alrededor de veinte segundos y enfocando la vista hacia un objeto que esté a una distancia relativamente alejada (preferible a unos seis metros).
    • Para evitar el síndrome del ojo seco y sus posibles complicaciones es recomendable parpadear frecuentemente mientras se trabaja con pantallas (se ha detectado que cuando se está frente a una pantalla el parpadeo se ve disminuido hasta cinco veces).
  • Respecto a la postura corporal:
    • Para evitar dolores y lesiones innecesarias se recomienda tener una postura corporal no forzada y mantener los ángulos rectos entre la espalda, el muslo y la pierna, así como entre el brazo y el antebrazo.
    • Es preferible colocar el teclado a una distancia que permita apoyar los brazos y manos en el escritorio.
Postura corporal adecuada para el estudio durante la cuarentena

(2) – Evita estar tumbada en mientras estudias

Ventajas de las clases online frente al estudio individual.

El actual sistema de clases online cuenta con una serie de ventajas como son el fomento de la responsabilidad y autonomía de los alumnos, de forma que éstos se vuelven dueños de su propio tiempo, pudiendo administrarlo a conveniencia. Así pues, la presente relación con el alumnado, que debido a la cuarentena no puede acudir presencialmente al aula, supone un voto de confianza en el trabajo del alumno, ya que éste se compromete a exponer sus dudas tras haber trabajado el temario y no únicamente tras haber consultado las correcciones enviadas por el profesor. Así, el acudir a la clase online y prestar atención a la misma, participando y tomando apuntes, facilitará la familiarización con el temario y la retención de contenidos, lo que repercutirá positivamente en el rendimiento individual posterior.

¿Por qué es preciso crear un hábito de estudio durante la cuarentena?

Dada la situación actual por coronavirus, es imprescindible establecer una rutina con un horario marcado de estudio durante la cuarentena, ya que resulta especialmente complicado diferenciar los espacios de ocio de los de trabajo. Algunas investigaciones indican que se precisan entre veinte y treinta días para adaptarse y crear un nuevo hábito, por lo que acostumbrarse a tener una rutina de estudio requiere esfuerzo, dedicación y tiempo, esto es, una visión a largo plazo.

¿Qué factores hay que tener en cuenta para organizar un horario de estudio?

En España, el tiempo medio que emplean los adolescentes es de noventa minutos, reservando dos horas a la semana para cada asignatura troncal (lengua, matemáticas y ciencias). Los universitarios destinan una media hora de algo más de trece horas semanales a la preparación de sus asignaturas. Por lo tanto, dadas las horas que se emplean de media en cada asignatura, es recomendable tratar de ir al día con las entregas de trabajos y los estudios. Por ello, aunque no se tengan videoclases a diario, cada uno ha de programarse sus propias clases y dar cierta continuidad a la asignatura, evitando los atracones que favorecen la memoria a corto plazo frente a la retención a largo plazo.
De cara a organizar el horario, hay que tener en cuenta las propias preferencias, esto significa que si uno se concentra más por la tarde ha de organizar su horario de estudio en dicha franja horaria. Además, el estudiante debe diferenciar las jornadas lectivas del fin de semana para poder despejarse, procurando evitar sesiones de estudio intensivas (de más de tres o cuatro horas con descansos, pero sin diferenciar la mañana de la tarde o sin descansar un mínimo de dos horas seguidas), lo cual satura y desmotiva. También es conveniente evitar estudiar por la noche y fijar un horario concreto, de cara a acostumbrarse a estudiar a determinadas horas, lo que facilitará la concentración en el estudio.
En cualquier caso, es indispensable que el estudiante especifique el tiempo real que va a dedicar a cada ejercicio, valiéndose de su propia experiencia (se suele calcular menos tiempo del necesario). Además, este plan de acción reduce la ansiedad debida a la desorganización, apreciándose también los objetivos alcanzados.

Evita estudiar durante la noche

(3) – Procura evitar el estudio durante la noche

¿Cómo pueden plantearse metas más realistas?

Es difícil motivarse para estudiar cuando uno ve todo el temario y los trabajos que le quedan por hacer. Por ello, es aconsejable fijar objetivos intermedios, éstos son pequeñas metas para llegar paulatinamente al resultado deseado a base de esfuerzo y constancia. Por ejemplo, los objetivos intermedios para realizar un trabajo sobre la ansiedad serían buscar y recopilar información, redactar el apartado de sintomatología, hacer alusión al trastorno diferencial, comentar las posibles intervenciones, etc. Establecer estos objetivos más cortos facilitará su consecución, reducirá el nivel de estrés e incrementará el nivel de motivación al tener establecido un plan de acción.
Por otra parte, disponer del temario, supone una clara ventaja, pues se pueden organizar las horas de estudio basándose en el nivel de dificultad percibida y en el grosor real de la materia. Por supuesto, es indispensable asumir una carga de trabajo realista para evitar el fracaso. Asimismo, es preferible comenzar por las tareas más difíciles, ya que al principio es cuando se tiene más energía y la tarea se hace menos complicada.
Respecto a cómo seleccionar las tareas, puede hacerse una lista con todas aquellas pendientes (las que sea necesario ejecutar en el plazo de una o dos semanas). Después, ha de establecerse un límite temporal para cada una y organizarlas por orden de prioridad, estableciendo metas cada vez más altas una vez se vayan tachando distintos objetivos de la lista. En lo que se refiere al listado de tareas, se recomienda anotarlas integradas en un horario de estudio físico o en un calendario virtual, ya que es una forma de estructurar el tiempo a la vez que ayuda a comprometerse con la tarea, lo que sirve para evitar dejar pasar el día sin hacer las actividades previstas.

¿Cada cuánto tiempo deben hacerse los descansos?

Diferentes estudios de la psicología de la atención han constatado que a partir de los cuarenta y cinco minutos se reduce el nivel de concentración, por lo que se recomienda programar descansos una vez haya pasado ese tiempo como mínimo, sin llegar a exceder de la hora y media como máximo. Dichos descansos deberán ser de aproximadamente quince minutos y variar según el nivel de concentración, es decir, que en caso de sentirse concentrado y de estar trabajando con eficacia se puede posponer el descanso o viceversa.

¿De qué depende la duración de los descansos?

En este sentido, hay que tener en cuenta que la duración del descanso depende de varios factores, los cuales se detallan a continuación:

  • El tiempo trabajado y la fatiga mental: Lógicamente, cuanto mayor sea el tiempo trabajado o el nivel de dificultad de la tarea habrá que prolongar más el descanso. Asimismo, dado que el rendimiento y la fatiga mental tienden a empeorar conforme se va alargando el tiempo de estudio, es aconsejable ir ampliando ligeramente los descansos.
  • El estado físico y emocional: Hay días en los que uno se encuentra más fresco y rinde más, mientras que hay otros en lo que uno siente malestar o cansancio. Es conveniente auto-observarse y ser realista a la hora de acotar el tiempo de descanso. Cabe destacar que, al contrario de lo que pueden pensar algunas personas, experimentar cierto nivel de estrés no es perjudicial, ya que ayuda a mantenerse activo y atento. No obstante, no hay que permitir que este sentimiento termine saturando y conduciendo a la ansiedad que impide la concentración.
Haz descansos para evitar el cansancio cuando estudias

(4) – Haz descansos en el estudio para evitar el cansancio y la ansiedad

  • La costumbre: Cuando no se tiene un hábito de estudio o cuesta mantener la atención durante un tiempo prolongado, es recomendable realizar descansos breves más seguidos (p. ej. estudiar veinticinco minutos y hacer descansos de cinco minutos).

Durante los descansos se puede aprovechar para comer algo (una pieza de fruta u otro alimento nutritivo), así como para revisar el teléfono móvil, aunque sin abusar, pues es conveniente relajar la vista. También es recomendable intentar despejarse hablando con otras personas o tomando el aire en el balcón o el patio.

¿Por qué es importante seguir en contacto con los compañeros de clase?

Aislarse puede conducir a una importante bajada en el nivel de rendimiento académico debido al aburrimiento que puede ocasionar. Por ello, compartir dudas o reflexiones acerca del temario puede ayudar a incrementar el interés en el mismo, además de mejorar el estado anímico. De hecho, se ha demostrado que los estudiantes absorben con mayor facilidad la información que se han explicado entre sí, así como que el acto de enseñar mejora la comprensión del temario, de manera que compartir conocimientos sirve para reforzar el aprendizaje.
Siguiendo las anteriores pautas se ayudará no sólo a mejorar el rendimiento académico, sino también a ganar tiempo libre, el cual es vital para mantener la motivación y el correcto estado anímico del estudiante. Pero, ¿qué se puede hacer cuando uno no consigue concentrarse a pesar de haber llevado a cabo dichas pautas?, ¿cómo se puede vencer la pereza o el agobio de tener una gran cantidad de materia por delante?
En la próxima entrada del blog daremos respuesta a qué se puede hacer para mejorar la concentración y evitar seguir postergando el estudio.

Cómo evitar la falta de concentración en el estudio

(5) – Próximo artículo: Cómo evitar la falta de concentración en el estudio

Referencias bibliográficas.

  • ¿Tienes la pantalla a la distancia correcta? (s.f.). Ergológico. Recuperado el 22 de abril de 2020 de: Enlace.
  • Nicuesa, M. (2018). Por qué no me acuerdo de lo que estudio. Psicología-Online. Recuperado el 22 de abril de 2020 de: Enlace.
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  • Rovira, I. (s.f.). Cómo motivarse para estudiar, en doce claves. Psicología y Mente. Recuperado el 22 de abril de 2020 de: Enlace.
  • Ruiz, E. (2014). Cómo motivarse para estudiar. OrientaNova. Recuperado el 22 de abril de 2020 de: Enlace.
  • Ruiz, E. (2017). La importancia de los descansos estudiando. OrientaNova. Recuperado el 22 de abril de 2020 de: Enlace.

 

Autor.

Mª Victoria Orbe Valls es psicóloga general sanitaria. Está graduada en Psicología por el CES Cardenal Cisneros (Universidad Complutense de Madrid), cuenta también con los másteres de Psicología General Sanitaria (Universidad Antonio de Nebrija) y Sexología Clínica y Terapia de Parejas (Instituto Superior de Estudios Psicológicos), así como con formación en Mindfulness y grafopsicología. En la actualidad compagina su actividad como psicóloga con la divulgación científica. Es colaboradora en el Blog de Nuestro Psicólogo en Madrid

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